Entérese las características de los niños agresores y agredidos. Además, qué debe hacer.
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Carmen creía que su hija exageraba. Que lo que la menor le contó sobre cómo sus compañeras la humillaban, eran los típicos problemas sin importancia que ocurren en las aulas y que seguro en unas semanas eso terminaría. No fue así.
A su hija no solamente la aislaron, sino que la golpearon, la insultaron e incluso amenazaron con desfigurarle el rostro. En un par de meses la vida de su hija cambió para siempre y ella debió retirarla del colegio pues las agresiones jamás terminaron.
“Si hubiese sabido identificar este problema a tiempo, si hubiese sabido cómo actuar, las cosas quizás hubiesen sido diferentes”, dice la mujer, quien decidió hacer pública la historia de su hija (publicada ayer en ÚLTIMAS NOTICIAS) con un solo objetivo: que nadie más tenga que enfrentar lo que ella y su hija pasaron.
A continuación, Juan Carlos Congo, técnico del Consejo Nacional de la Niñez y Adolescencia, CNNA, quien ha trabajado temas de violencia en planteles educativos, y Fabiola Alba, psicóloga, dan recomendaciones para saber cómo detectar a tiempo este tipo de comportamientos y qué hacer si es que se presentan.
Ambos coinciden en que la clave está en la comunicación entre padres e hijos y que en ninguno de los dos casos: niño agresor y niño agredido, se debe culpabilizar al menor. Al fin y al cabo, el bullying no es más que el reflejo de lo que ocurre en la sociedad. Ponga atención y haga clic en la información que le entregamos a continuación:
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