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El consumo de este alimento favorece la digestión y evita el estreñimiento; además, controla los niveles de azúcar.
Tiene los triglicéridos altos y busca disminuirlos sin necesidad de tomar medicamento alguno, entonces a comer arvejas. Para que sepa, las arvejas como todas las legumbres son una importante fuente de fibra y, además, contienen fibra de los dos tipos: soluble e insoluble, señala Wilma Verdesoto, nutricionista de la Clínica Internacional.
La fibra soluble, ayuda a reducir los niveles elevados de colesterol y azúcar en sangre. Mientras que la fibra insoluble contribuye a regular el buen funcionamiento del intestino, evitando el estreñimiento y previniendo el cáncer de colon y recto, acota la experta.
Además, la fibra en general, produce una sensación de saciedad, lo cual hace que se sienta menos hambre, por lo que resulta útil para quienes estén llevando dietas tanto para controlar como para bajar de peso, manifiesta la nutricionista Yolanda Coello.
En cuanto a los carbohidratos que posee la arveja, estos ayudan a controlar los niveles de glucosa en sangre, por lo tanto, esta legumbre constituye un excelente alimento para las personas que padecen diabetes.
Vitaminas y minerales Las arvejas son ricas en vitaminas del complejo B (tiamina, riboflavina, niacina y piridoxina); además contienen betacarotenos (precursores de la vitamina A), vitamina C y K.
Otra sustancia que también se encuentra presente es el ácido fólico, indispensable para las mujeres embarazadas pues previene el aparecimiento de enfermedades en el feto. En cuanto a los minerales, se destacan el hierro, fósforo, magnesio, zinc y también potasio.
Arvejas para la anemia Este alimento cuando está fresco es una legumbre, mientras que cuando se seca, se transforma en una leguminosa.
¿Con problemas de anemia? Supérelos comiendo ensalada de arveja con pimiento, limón y aceite de oliva. Esta deliciosa mezcla ayuda a elevar los valores de hierro y permite que se formen más glóbulos rojos, señala la nutricionista Wilma Verdesoto.
De allí que quienes padecen de problemas anémicos, pueden beneficiarse con el consumo de este tipo de mezclas.
Por otro lado, servirse un buen plato de colada de arveja elaborada con carne, col, papa y acompañada de maíz tostado es un superalimento, en especial, para quienes están con bajo peso o desnutridos, acota Verdesoto.
Es importante saber que la arveja seca no posee las mismas cualidades nutricionales que la arveja tierna, por lo que necesita combinarse con otro cereal para elevar su valor proteico.
De allí que mezclarla con cualquier cereal como maíz, quinua, arroz, etc., a más de darle un exquisito sabor la potencia.
Tome en cuenta Sin embargo, el consumo de arveja seca no está recomendado para personas que padecen de gases (flatulencias) pues los puede acentuar, especialmente, si se la sirve por la noche en cualquier preparación.
El consumo Es aconsejable ingerir, arveja, al menos 3/4 de tazas, tres veces por semana, señala la nutricionista Yolanda Coello. No olvide que las arvejas son una buena fuente de proteína vegetal, por eso no deben faltar en la dieta de las personas vegetarianas, a más de la soya.
Además, la arveja es rica en magnesio; este ayuda a la formación y mantenimiento de los huesos. Por eso, niños y jóvenes en época de crecimiento, deben consumir cantidades adecuadas de esta legumbre, incluso los adultos mayores, pues la arveja también ayuda a la renovación celular y mantiene los tejidos del organismo en buen estado.
Para saber Por su versatilidad, la arveja se puede consumir en sopas, ensaladas, arroz, menestras, etc. Un buen ejemplo de esto es el arroz relleno, pues esta mezcla de granos, resulta muy nutritiva, siempre y cuando no haya un exceso de arroz y una cantidad representativa de vegetales.
La super receta
Helado de arveja con salsa de limón
No deje de probar esta delicia que nos ofrece el chef Álex Trujillo.
Ingredientes 1 kilo de arveja; 2 lt de leche; 1 kilo de azúcar; 10 huevos; 4 yemas; 300 g de leche condensada; jugo de tres limones.
Preparación En un litro de leche cocine la arveja más el azúcar, hasta que la arveja esté suave; luego licúe y cierna. En otro recipiente, coloque el otro litro de leche y bata junto con los huevos y las yemas; cocine a fuego lento hasta que la mezcla tome una consistencia de budín; añada esto a la leche con arveja hasta que ambas se mezclen y se compacten retire del fuego, enfríe y congele por cuatro horas. Acompañe con la mezcla de leche condensada y limón.
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